En 1944, para comprar ciertos alimentos no alcanzaba con dólares: también había que “pagar” con puntos. Y cuando el sistema necesitó dar vuelto… aparecieron estas fichas de fibra de 16 mm.
Con la guerra en Europa desde 1939, y sobre todo tras la caída de Francia en 1940, Estados Unidos comenzó a ejercer el rol de “proveedor industrial y financiero de los Aliados”, pisando el acelerador de un motor que ya estaba prendido tras el ataque a Pearl Harbor en 1941.
En consecuencia, Estados Unidos pasó de una economía de depresión a una de producción total. Sin embargo, el esfuerzo bélico exigía cantidades industriales de caucho, metal, combustible y, sobre todo, alimentos para las tropas y los aliados. Y a pesar de que mucha gente no quería “una guerra europea”, Pearl Harbor cambió la psicología social y económicamente el Estado tomó el volante.
Unos meses antes del ataque a Pearl Harbor, exactamente el 28 de agosto de 1941, el presidente Roosevelt creó el Office of Price Administration -Oficina de Administración de Precios- ("OPA" por sus siglas en Inglés) cuya misión centraba sus esfuerzos en el control de precios para evitar la inflación descontrolada y asegurar que los bienes básicos se distribuyeran de forma equitativa, evitando que los ciudadanos con mayor poder adquisitivo acapararan los recursos. Comienza el programa de racionamiento y el sistema OPA da origen a “la segunda moneda” que, en la práctica, agregó un segundo requisito para comprar ciertos bienes: además de dólares, necesitabas “valor de ración”.
Comienza la micro-gestión económica y el sistema de racionamiento en Estados Unidos se transforma en un baile logístico entre el dinero y diferentes recursos que estratégicamente funcionaban en conjunto para obtener bienes de consumo básico. Entre ellos, unas fichas de 16mm fabricadas en fibra vulcanizada (un tipo de material celulósico endurecido, similar al cartón prensado o plástico temprano) conocidas como fichas OPA de racionamiento.
El “dinero” que en realidad era cambio
Dentro del racionamiento doméstico, la gente tenía libretas con sellos. Esos sellos equivalían a puntos (valor de ración) para ciertos grupos de alimentos. El problema práctico era obvio: si el “pago en sellos” excedía lo necesario, ¿cómo se daba el vuelto?
En 1944 se introdujeron las fichas OPA para resolverlo: cuando un ciudadano compraba y entregaba un sello con más puntos de los que correspondían a su compra, el comerciante devolvía fichas de 16 mm como cambio. No reemplazaban a los sellos: eran el vuelto del sistema.
Tipos y colores
Estas fichas son discos sólidos, muy parecidos en tamaño y tacto a una moneda de un centavo pero extremadamente ligeras. Se emitieron fichas en dos colores, siendo precisamente el color de estas fichas lo que determinaba el grupo de alimentos que se podía adquirir:
- Rojas (Red Points): asociadas a carnes y productos relacionados (según el programa: grasas/aceites).
- Azules (Blue Points): asociadas a alimentos procesados (enlatados, sopas, jugos, etc.).
Las dos letras: el detalle que vuelve adicta a esta serie
A diferencia de lo que ocurre con las monedas tradicionales de Estados Unidos que utilizan letras para identificar la ceca, OPA emitió estas fichas con una combinación de dos letras (como HC, MV, TY, etc.), lo que añade una capa extra de profundidad y misterio al coleccionismo.
Si bien no hay un consenso histórico definitivo sobre el significado de las combinaciones de estas letras, existen tres teorías principales aceptadas en el campo numismático:
No existe un consenso histórico definitivo para cada combinación, pero en el mundo coleccionista circulan tres hipótesis plausibles:
- Anti-falsificación: al cambiar las letras en diferentes lotes de producción, era más difícil para los falsificadores producir grandes cantidades que pasaran desapercibidas.
- Identificación del proveedor: se cree que algunas letras podrían identificar a las distintas fábricas de fibra vulcanizada que tenían contratos con el gobierno.
- Control interno/logístico: para rastrear cuándo y dónde se distribuyeron los lotes.
Variedad y rareza
Las fichas OPA de racionamiento de Estados Unidos son un mundo aparte debido a este sistema de códigos compuesto por dos letras. Se conocen 30 combinaciones para las rojas y 24 para las azules.
Lo más interesante para un coleccionista es que algunas combinaciones de letras son mucho más difíciles de encontrar que otras. Además, al ser un proceso de estampado rápido, existen piezas "descentradas" (off-center) o con doble acuñación que también son muy buscadas y tienen un alto valor en el mercado minorista.
Según una fuente bibliotecaria de la Universidad de Wisconsin-Madison, OPA emitió “un total de dos mil millones” de fichas entre rojas y azules. Considerando este dato, como coleccionistas, en la mayoría de los casos vamos a encontrar las combinaciones de letras “más comunes”, pero existen “joyas” dentro de la serie. Que vale la pena repasar para tener siempre a mano una pequeña “guía de coleccionismo”.
Combinaciones más frecuentes (guía práctica)
Más escasas (objetivo de completistas)
- 1 RED POINT: TH, UV, VU, YC, XC
- 1 BLUE POINT: HX, WU, WW, XX
Las “reinas” y el folclore del mercado
Para 1 RED POINT, suele mencionarse MM como muy escasa y MV como el “Santo Grial”. Hay ventas observadas en subastas que llegan a varios cientos de USD en excelente estado. Y sí: existe el chiste de que “MV” significa Most Valuable. No es prueba histórica… pero es prueba irrefutable de que el coleccionismo se alimenta de mitología.
El racionamiento no empieza ni termina con estas fichas. Fue parte de una vida cotidiana marcada por escasez, organización estatal y sacrificio doméstico. Y lo interesante es que hoy estas piezas sobreviven como pequeños pedazos de historia… que además se pueden coleccionar.
Pero eso… eso es materia para otro capítulo. 😉